Tranquilos papás, hablemos de la fiebre.... 

 

fiebre

La fiebre no es una enfermedad en sí misma, sino una de las respuestas naturales del organismo de defensa ante determinados agentes externos, como pueden ser las infecciones bacterianas, las infecciones víricas, etc....

No constituye una amenaza a la vida. Es solo un síntoma, pero para las familias es un gran problema, dedican grandes esfuerzos para combatirla y les genera mucha angustia.

En pediatría la causa más frecuente, en el 90%, es por infecciones virales y el organismo resuelve muchas veces, en el término de 3 a 5 días, la infección que está produciendo la fiebre.

Es comprensible la angustia que genera en los padres ver a su hijo decaído producto de la fiebre. Pero ello no deberá hacernos perder la calma, para así poder actuar adecuadamente.

Los padres suelen acudir a la consulta cuando el niño ha presentado solo un registro febril, muchas veces de menos de 6 horas o incluso, con la reciente o casi inmediata constatación de fiebre. Esto no solamente satura los sistemas de salud sino que, además, exponen a sus hijos a largas esperas, en lugar de tomar medidas iniciales en el hogar para brindar un tratamiento inicial y brindarle confort. Gran número de infecciones requieren, muchas veces, 24-48 y hasta 72 hs. de incubación (algunas aún más), es por ello que muchas veces el profesional no podrá brindarle un diagnóstico preciso sobre del motivo que está originando la fiebre.

 

1. Tratamiento

2. ¿Cuándo acudir a Urgencias?

3. Sobre el manejo de antitérmicos

Habitualmente los profesionales desaconsejamos la automedicación, y mucho más si se trata de niños. E insistimos con esto principalmente cuando quieren administrar antibióticos o antiespasmódicos.

En el caso del manejo de la fiebre esto lo dejaremos ligeramente de lado para dar algunas pautas farmacológicas para el tratamiento inicial del niño con fiebre.

El paracetamol en gotas y el ibuprofeno (al 2% o al 4%) son los antitérmicos más utilizados para el control de la temperatura.

Es importante tener cuenta que luego de administrado el antitérmico, la fiebre irá disminuyendo progresivamente a razón de 1 a 2 grados por hora. Es decir, si un niño tiene 39°C de temperatura, luego de administrado el antitérmico, el niño demorará aproximadamente 2 a 3 hs en lograr una temperatura normal. Aunque, insistimos, no es imprescindible.

Dr. Cesar Bunader 

Mat. 8385